‘Cruz de navajas’, canción, historia y significado

No es una simple infidelidad de lo que habla «Cruz de navajas» de Mecano.

El amor sí lastima y mata, pese a lo que digan los optimistas y los enamorados. Quizás en lo único que tienen razón es que no es el amor en su forma más pura sino un amor viciado por malas rutinas, engaños, traiciones o soledad.

De eso habla «Cruz de navajas», uno de los éxitos más grandes de Mecano y que en realidad cuenta una trágica historia que sucedió en la vida real. Es escalofriante y no trata de una simple infidelidad, la historia es macabra y refleja la posibilidad de la que hablamos al principio, el amor mata, y de la manera más cruel que podamos imaginar.

«Cruz de navajas» es la historia de Mario y María (nombres ficticios para proteger la identidad de los verdaderos protagonistas), una joven pareja que se ve consumida por la rutina, Mario debe trabajar de noche y cuando vuelve a casa María ya se está preparando para iniciar su día. Ante esto la relación se va deteriorando hasta el límite en que uno de los dos debe buscar lo que le hace falta en otro lado, en este caso esa es María.

La canción narra cómo una noche Mario vuelve a casa antes de lo habitual y ve a un par de amantes besándose, lo cual sería muy normal pero descubre que uno de ellos es María, al acercarse, más que confirmar la identidad de su esposa, encuentra la muerte. Aquí hay varios puntos a tratar, el primero es que son María y su amante quienes matan a Mario y no un par de ladrones adictos, como hicieron creer a la prensa. La segunda es que el amante de María no es un hombre sino una mujer:

«Mario llega cansado y saluda sin mucho afán,
quiere cama pero otra variedad…
Y María se moja las ganas en el café,
Magdalenas del sexo convexo.
Luego al trabajo en un gran almacén,
cuando regresa no hay más que un sommier
taciturno que usar por turnos.

Cruz de navajas por una mujer,
brillos mortales despuntan al alba,
Sangres que tiñen de malva el amanecer».

En la primera estrofa lo que hay que resaltar es el verso: Magdalenas del sexo convexo, que según la crítica, es el que anuncia que la amante de María es una mujer. En la última estrofa se narra la conclusión de la historia, un amanecer lleno de sangre por el asesinato que se acaba de cometer.

Originalmente la canción la empezó Joaquín Sabina para luego encargársela a José María Cano, compositor de Mecano. La historia es real y fue tomada de los reportes de la prensa. No por razones morbosas, sino por su lamentable cotidianidad. No se ven mucho en las noticias o en las pláticas entre amigos, pero estos horrores suceden de verdad. La pregunta es, ¿por qué María y su amante tuvieron que matar a Mario? Jamás lo sabremos, sólo se nos ha revelado el lado más horrible del amor.

«Cruz de navajas» es parte del álbum Entre el cielo y el suelo de 1986, y aunque no le agradaba mucho al grupo por ser de una temática compleja, se atrevieron a lanzarla como segundo sencillo del álbum y ahora forma parte del Top de las 100 mejores canciones en español.

También te podría gustar...