Española murió sola y fue encontrada momificada 15 años después

Los vecinos aseguran que la última vez que la vieron fue en 2004 y que llevaban años pidiendo que se accediera a la vivienda.

Cada vez más personas están solas. El asunto en algunos países es tan preocupantes que, hace más de un año, en Inglaterra nombraron a una ministra para la Soledad, encargada de dedicarle recursos a solucionar una situación que calificaron de “epidemia”.

Esta semana, la Policía española encontró a una mujer de poco menos de 80 años momificada en su apartamento en Madrid. El cadáver fue hallado en el baño y, según los médicos forenses, llevaba ahí entre 14 y 16 años.

El hallazgo de Isabel Rivera Hernández no fue del todo sorpresivo para los vecinos, quienes habían pedido a las autoridades, en repetidas ocasiones, que resgistraran el apartamento, dado que no la veían desde hacía varios años.

Nadie sospechó de su muerte durante un tiempo, ya que sus facturas se pagaban mes a mes (se debitaban automáticamente de la cuenta en la que entraba su pensión). Pero al ver que su buzón se llenaba y ella nunca lo desocupaba, pensaron que tal vez algo había ocurrido.

Más adelante, la directora de la sucursal en la que Rivera Hernández tenía su cuenta visitó el edificio y preguntó por ella. Le pareció extraño que sus cuentas se pagaran pero que no existiera ningún otro movimiento bancario.

Ante la suma de estos episodios extraños, los vecinos hablaron con la Policía. Empezaron a considerar la posibilidad de que estuviera desparecida. Sin emabrgo, las autoridades les explicaron que se requería la denuncia de un familiar.

Eventualmente apareció una sobrina que motivó a las autoridades a visitar el apartamento. La mujer había dejado las llaves puestas en la puerta, así que los bomberos entraron por la ventana.

Encontraron el cuerpo en el baño, perfectamente conservado por las condiciones de humedad y ventilación.
Los expertos determinaron que murió por causas naturales hace alrededor de 15 años.

Tras el hallazgo, los medios españoles descubrieron que la mujer vivía sola tras el fallecimiento de su marido, con quien no tenía hijos. Y no tenía relación con sus sobrinas ni con sus hermanas, por esta razón su desaparición pasó inadvertida.

No es el primer caso de este tipo que sale a la luz en España. Recientemente se han conocido varios. Siete años pasó el cadáver de un hombre de 38 años recostado en la cama de su casa de Valencia. Los vecinos pensaron que se había mudado, y su hermano avisó a las autoridades después de esos siete años. Lo encontraron en 2018.

Otro hombre identificado como Agustín fue encontrado muerto en el barrio San Blas de Madrid en 2017, del que lo habían desalojado. Su fecha de deceso databa de unos cuatro años atrás.

Tal vez España también necesita un ministro para la Soledad.

También te podría gustar...