La confesión de uno de los policías vinculados a la muerte de Ordóñez

Patrullero Lloreda dijo que era reincidente y que llegó con vida al hospital. Familia lo desmiente.

Juan Camilo Lloreda Cubillos y Harby Damián Rodríguez Díaz llevaban más de 5 años como patrulleros de la Policía Nacional. Ambos estaban asignados al CAI de Villa Luz, occidente de Bogotá, y ahora los dos enfrentan una condena de cerca de 60 años por la muerte del ciudadano Javier Humberto Ordóñez Bermúdez.

Lloreda, estudiante de psicología de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, les dio, durante varias horas, a investigadores de la Inspección General de la Policía su versión de los hechos que rodearon la muerte de Ordóñez.

El país solo conoce el video en el que le descargan en ocho oportunidades una pistola taser. Y el abogado de las víctimas, Vadith Gómez, le dijo a EL TIEMPO En Vivo que tiene fotos de un golpe contundente en el lado derecho del cráneo. “La víctima no murió en el hospital. Fue brutalmente golpeado y torturado”, dijo el penalista.

Sin embargo, Lloreda da otra versión.

“En el momento que estamos diligenciando la documentación, siendo 01:00 a. m., el señor Javier Humberto Ordóñez manifiesta sentirse mal, por tal motivo se solicita un vehículo policial para trasladarlo a la Clínica Partenón. El vehículo llegó siendo las 01:05 a. m. horas y de inmediato lo trasladamos a esa clínica”, dijo.

(Lo invitamos a consultar: Patrulleros vinculados a caso Ordóñez fueron apartados de la Policía)

Y agregó: “Con el fin de no perder tiempo, nos trasladamos a la clínica, llegando a las 01:08 horas, y allí lo ingresamos de urgencias, donde es atendido de manera inmediata en ese momento. Y como a los 15 minutos sale el médico que lo está atendiendo y nos informa que el señor Javier Humberto Ordóñez Bermúdez había fallecido”.

Su compañero en la institución involucrado en la muerte de Ordóñez es el patrullero Harby Damián Rodríguez Díaz, quien también entregó su versión de los hechos.

Ambos borraron todo rastro en sus redes sociales. Sin embargo, aún quedan algunas fotos y hasta documentos de su estudio, en los que habla de la Policía y de sus compañeros.

Y aunque la familia de la víctima alerta sobre una posible fuga, ante la contundencia de la evidencia, ya fueron expulsados de la institución y están a la espera de las decisiones judiciales que tome la Fiscalía.

“Esperamos que se soliciten ya las órdenes de captura y se los lleve de inmediato a legalización e imputación de cargos por homicidio agravado y tortura. Además, se investiga qué otros uniformados deben responder por omisión, al haber permitido este hecho atroz. Ya van cinco más vinculados”, dijo el abogado.

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